URUGUAY 0 - FRANCIA 2
Escrito por Deportes en Acción    Viernes, 06 de Julio de 2018 22:10    PDF Imprimir


URUGUAY 0 - FRANCIA 2 Es la hora de Griezmann. URUGUAY “Sabremos cumplir”. Cumplieron.
El jugador del Atlético, con un gol y una asistencia, llevó a semifinales a una Francia con más eficacia que glamour. La baja de Cavani dejó indefensa a Uruguay.

Sin sacarse todo el brillo posible, puede ser el Mundial de Francia, el grupo más vigoroso del torneo reforzado por los dos delanteros del momento: Mbappé y Griezmann. Esta vez, especialmente el del Atlético, cuya jerarquía se ha multiplicado en el equipo. Francia tiene más que Uruguay y supo ponerlo sobre la mesa, con más inteligencia que espectacularidad. Tuvo paciencia antes y después del primer gol y supo manejar un partido de juego posicional, que no es precisamente su especialidad. Uruguay se vio desarmada por la baja de Cavani y por el esfuerzo extremo de haber llegado hasta aquí con muchos kilómetros y poco banquillo.
Pleito resuelto en una jugada de estrategia, en un lance de derbi capital: Griezmann botó una falta desde la derecha y Varane, anticipándose a Stuani, la peinó a la red. Cuatro minutos después se replicó el lance en el área contraria y Lloris llegó donde no pudo hacerlo Muslera en un remate de Martín Cáceres. Tampoco acertó Godín en segunda instancia. Hasta entonces resistía el cholismo celeste desde su inferioridad, agudizada por la ausencia de Cavani, una de las otras dos muletas que sujetan a Tabárez en el campo.
La celeste representa el fútbol clásico, el sudor y la furia. Francia simboliza la ciencia y la modernidad, repleta de jugadores fibrosos, resistentes, y armada hasta los dientes con Mbappé y Griezmann, ambos en el top cinco de jugadores mundiales. Pero en el campo no luce tanto esa materia prima, que no le da demasiada profundidad al juego, que apenas se apoya en Giroud, ignorado muy a menudo en su papel de hombre boya, que convierte en esporádico el talento de sus figuras. Hay más glamour en su alineación que en su juego, pero es apreciablemente mejor que Uruguay.
El escueto resumen de ese farragoso dominio francés en la primera mitad fue un cabezazo suave y desacompasado de Mbappé y el gol de Varane. Menos hizo arriba Uruguay. Con todo, la selección de Tabárez disimuló bien que es equipo de otra talla gracias a su alto sentido del deber, lo que le ha traído hasta aquí, hasta que Muslera le dio el tiro de gracia. Segundos después de que Tabárez urdiera un volantazo con Cebolla Rodríguez y Maxi Gómez, el meta blandeó de manos en un disparo sencillo al centro de la portería de Griezmann, el medio uruguayo por contagio.
Ese gol, más el paso de los minutos, que sacó a la superficie la superioridad atlética de Francia, echó la persiana al partido. Fueron los minutos de Kanté y Pogba, cuyo esfuerzo aminoró el del resto camino de las semifinales. Y se despidió Uruguay, que volvió a salir de un gran torneo empapado en sudor honrando a su himno: “Sabremos cumplir”. Cumplieron.