Vuelta a España 2018 - Elia Viviani ganó la 10ª etapa.
Escrito por Deportes en Acción    Martes, 04 de Septiembre de 2018 22:37    PDF Imprimir


Vuelta a España 2018 - Elia Viviani se impone con claridad a sus rivales. El italiano se impuso a Sagan y Nizzolo. Viviani hace 'doblete' en la antepenúltima oportunidad para los velocistas. Viviani: "Estoy en el mejor momento de mi carrera". Así era el perfil de la 10ª. etapa de hoy y así será la de mañana. Así queda la clasificación tras la 10ª etapa de la Vuelta a España. Sagan y la maldición del segundo puesto. Las etapas tras el día de descanso tienen trampa.

Es cierto que la de este martes, en cuanto al terreno, no hacía presagiar ninguna emboscada. Tan sólo emergía una dificultad en el Alto de Fermoselle 3ª categoría, 4,9 km al 5,3%). La cota se coronaba a 30 km de meta, por lo que todo hacía indicar que el premio iba a estar en las piernas de los velocistas. Quien no estuvo en la línea de salida fue Dani Martin, que será padre de gemelas. Su equipo, el Team Emirates, le permitió abandonar la carrera para no perderse un momento tan especial. Jesús Ezquerra y Tiago Machado fueron los dos primeros aventureros del día. Machado ya estuvo escapado en Almadén mientras que el Burgos BH de Ezquerra ha estado representado delante en 8 de las 10 etapas disputadas hasta la fecha. La fuga de este martes costó formarse más de lo previsto. Katusha-Alpecin fue el grupo más empecinado en colar a uno de sus hombres. Richie Porte intentó volver a irse de nuevo, pero finalmente quedó cortado. En la previa, Peter Sagan avisó de que se veía en condiciones de pelear por el triunfo una vez entonado tras el flojo inicio en esta Vuelta. De Quick-Step ya se sabe que siempre está en forma. No falla ni en clásicas ni en grandes vueltas. Su hombre rápido, Viviani, ya sabía además lo que era triunfar en esta carrera puesto que lo hizo en la segunda etapa tras el prólogo. El eslovaco y el italiano eran los principales favoritos junto a otros hombres rápidos como Bouhanni, Nizzolo o Soto. De Nibali a Petilli. Todo transcurrió con normalidad hasta el pinchazo de Nibali. El italiano se dio un buen sofocón para reengancharse con el grupo. Las diferencias con los dos escapados se fueron reduciendo. En el pelotón nadie tomó la responsabilidad hasta cuando tan sólo restaban 20 km para el final. El único invitado especial que podría haber animado una etapa ciertamente aburrida habría sido el viento de la meseta, que no apareció. El otro aliciente era ver si Alejandro Valverde peleaba por pasar primero el esprín intermedio, porque con esa bonificación se haría con el maillot rojo al tener a Yates a tan sólo un segundo distancia. Tampoco ocurrió. El incidente desagradable ocurrió a 41,3 km de meta cuando Petilli, que ya se había caído camino de Pozo Alcón, se fue al suelo de forma violenta. Además, cuando estaba grogui en el suelo, Wallays le atropelló al no poder esquivar su trayectoria. Habrá que esperar a la valoración de los médicos para ver si todo quedó en un simple susto. El italiano abandonó inconsciente en ambulancia. A falta de 30 km fue Bora quien intentó acelerar el ritmo intentando castigar a Viviani en el único puerto del día (tercera categoría). La intención era que el transalpino no llegase fresco a la volata y que, de esa manera, Sagan tuviera más oportunidades de levantar los brazos. Antes del apretón final se produjo el festival de los pinchazos: Kelderman, Yates, Nairo, Tao, Pellizotti, Oliveira... Todos sufrieron este incicente, aunque no parece que fuera por culpa de los clavos y sí de la gravilla que hay en esos tramos de carretera. El último y casi único misterio de la jornada se resolvió en la última recta. Rubio, del Burgos, lo intentó yéndose en solitario desde lejos, pero su aventura no cuajó. Finalmente fue Viviani quien hizo 'doblete' al ganar con facilidad a Sagan y Nizzolo. El italiano aprovechó el gran trabajo de su equipo en los metros finales para rematar con habilidad en el final de Bermillo de Sayago. Cambio de tercio. Este miércoles espera una etapa de 207,8 km entre Mombuey y Ribeira Sacra/Luintra. El pelotón llegará a Galicia, donde le espera una etapa de media montaña con un recorrido accidentado hasta los último kilómetros. Será una jornada apta para ataques, la más larga de la presente edición de la Vuelta a España. Suma y sigue. Al furgón del Quick-Step Floors se le caen los triunfos esta temporada. Nadie como ellos trabajan mejor las volatas. Cuando parece que no están, a última hora emergen en la recta final para colocar a su hombre más rápido y que se lleve el triunfo. Ayer lo volvieron a repetir en Bermillo de Sayago. Tras una jornada accidentada por los pinchazos, los belgas cumplieron con el papel que les tocaba. Viviani repitió alzando los brazos hacia lo más alto. Lo hizo con facilidad, superando a Sagan y Nizzolo en los últimos metros. Con el del transalpino, el plantel suma ya 72 conquistas en lo que va de curso. Este martes mismo, Alaphilippe se hacía con la tercera etapa del Tour de Gran Bretaña. No son suizos, pero funcionan como un reloj. En la Vuelta, Viviani remató con autoridad quizá la etapa más sosa de lo que llevamos de ronda. Dan Martin no salió porque su equipo, el Emirates, le dio permiso para abandonar e ir a ver el nacimiento de sus gemelas. Machado y Ezquerra, otra vez el Burgos BH, fueron los nombres de la escapada. El final estuvo marcado por los pinchazos. No hubo boicot, la explicación reside en las plantas punzantes de la zona. Tampoco movimientos en la general ni sustos para los líderes, quienes no se fiaban del todo al llegar de una peligrosa jornada de descanso. El rush final se resolvió como casi siempre: con triunfo del Quick-Step. Viviani suma 17 victorias en lo que va de curso. "Estoy en el mejor momento de mi carrera", decía tras la etapa. Sobrado de confianza, el transalpino ha encontrado lo que necesitaba en la formación de Patrick Lefevere, uno de los grandes dirigentes del deporte del pedal. "Tiene un olfato increíble a la hora de hacer los fichajes. Detecta como nadie a corredores con talento y ambición". Carlos Barredo, exciclista de la formación. Según su criterio, el éxito del equipo se debe "a la mentalidad ganadora que existe y al método que lleva a enfocar esos triunfos". Cada detalle está medido. Tienen un gran grupo de profesionales a disposición del ciclista. Fuera del Top 5 de los mejores presupuestos del pelotón, Quick-Step sabe firmar lo que tiene que firmar y sacarle el máximo rendimiento posible. "Desde mi época ya había un control increíble de cada detalle de carrera, hasta de una posible alcantarilla que estuviese en los metros finales. Se estudia todo. Cuánto puede dar cada corredor y en qué metros lo tiene que dar. El objetivo es llegar a los últimos 200 metros en superioridad. Aparecer en el último momento para llevarse el triunfo", dice alguien sobre un método que se sigue haciendo hoy en día con casi todos los mismos profesionales. Dinámicas positivas. "Cada corredor sabe cuál es su rol en todo momento de carrera. No es casualidad que ayer atacasen por la izquierda. Estaba estudiado, no se deja nada al azar", incide Barredo. Su treno es prácticamente invencible porque cada ciclista es el más fuerte en ese trabajo específico que debe realizar. "Llevan toda la vida haciéndolo increíble en las clásicas y en las grandes vueltas", nos dice Sagan. Este curso llevan 8 entre Giro, Tour y Vuelta. El año pasado coparon el 21% de los éxitos en las grandes (56 victorias en 2017). El récord, ya superado, estaba en las 68 de 2014. Les da igual el terreno o la competición. Están como un tren.