BOXEO - José Carlos Ramírez vs Josh Taylor.
Escrito por Deportes en Accion    Miércoles, 26 de Mayo de 2021 15:56    PDF Imprimir


El 'cirujano' Taylor acaba con Ramírez para ser indiscutido.

Josh Taylor se convirtió en el noveno púgil que unifica los cuatro cinturones del mismo peso. Venció por decisión unánime a José Carlos Ramírez para ser indiscutido en el superligero.

José Carlos Ramírez salió con todo en el último asalto. Josh Taylor le recibió como un torero. Sin miedo y esperando qué entrase para salir. El escocés dio una exhibición de timing y precisión quirúrgica para acabar con el aguerrido californiano. Cuando una división se unifica siempre hay grandes combates. La máxima se volvió a cumplir y Taylor se convierte en el noveno púgil que se queda con los cuatro cinturones de un mismo peso. Alzó los títulos WBC, WBA, IBF y WBO del superligero tras imponerse por decisión unánime (triple 114-112). Esas puntuaciones, un tanto ajustadas, y la mala actuación del árbitro, Kenny Bayless, fueron las únicas notas discordantes de un pleito que es candidato a ser uno de los mejores del año.

El combate, como se creía, pasó por varias fases. Tras un asalto de tanteo en el Taylor fue más preciso, Ramírez subió el ritmo. Ya lo había puesto alto de inicio, pero pisó más el acelerador. Presionaba, encerraba al escocés y conectaba buenas manos. Taylor por su parte intentaba hacer un trabajo de demolición. Contestaba poco, pero duro y siempre a las zonas blandas. En el sexto asalto el estadounidense estaba crecido y se fue a por su oponente. El de Edimburgo le vio venir, le esquivó y le metió una izquierda directa al mentón. Ramírez vio el golpe y aunque intentó rodarlo, se fue al suelo. Tardó un segundo en levantarse. Segunda parte del combate.

Ramírez intentó hacer como que nada había pasado, pero sucedió. Él bajó un poco el pistón y Taylor le supo controlar mejor. No destacaba por el volumen, pero sí por saber dónde colocar cada golpe. Así lo envió al suelo y fue sumando puntos. Taylor desde ese momento demostró una de sus principales virtudes: la inteligencia. En un pleito igualado en el que el rival quería venganza, le trabó y en la milésima que hay desde que te separas en el clinch hasta que te alejas, en ese instante clavaba un golpe. Kenny Bayless ayudaba. Se pasó toda la noche tocando a los púgiles. O separas o no separas, pero no te puedes quedar a medias. Esa confusión pasó en el momento clave de la pelea en el séptimo round. Bayless se quedó entre dos aguas, Ramírez se echó atrás confiado y Taylor le calvó un upper que lo tumbó. El referí comprendió su error y le dio un poco de chanza en al cuenta al estadounidense. Se salvó por la campana.

Ramírez se levantó porque es un guerrero y tiró de arrojo el resto de la pelea, pero hasta los dos rounds finales no fue capaz de volver en sí. El tiempo entre medias lo aprovechó Taylor para exhibirse. Cada vez que había clinch, había un golpe claro suyo. Dominó y supo convertir en su mayor aliado el ímpetu de Ramírez. Al de California no se le puede achacar nada. Dio todo lo que tuvo, complicó a Taylor... pero el escocés fue mejor. Es uno de los mejores libra por libra. De ser 'Ali' al ganar las WBSS a Crawford, único que había unificado el superligero. Habrá que ver qué futuro quiere ahora Taylor. Jack Catterall está a la espera (aceptó hacerse a un lado para que unificaran y el ganador fuese contra él), pero la pelea no vende. Una subida de categoría de Teófimo López o que Taylor suba al welter contra Crawford son los pleitos que mas le generarían. Ya es una superestrella.